“Hola primos esta es una de mis  historias con su música, o con nuestras músicas… pues considero y muy probablemente ustedes también, que toda obra humana  amorosamente construida con el otro y para el otro es superior a sus autores.

La primera vez que vi a Frankie ha Muerto en escena fue por allá en el año 2000 en el mítico en el  muy querido teatro Carlos Vieco Ortiz, en esa ocasión  se estaba presentando el lanzamiento de disco  la identidad desde el caos, y para mí fue toda una revelación,  desde meses antes estaba enganchado con el sonido frió y pesimista del primer trabajo, en mi cabeza retumbaba canciones como el tren, danza muerta, mortajas de letras y humo en los pulmones… para  ustedes y los de mi generación la muerte violenta  en las calles era un acto  tan naturalizado que no había ya espacio para el asombro,  esa vieja y pálida mujer  fue una  amante no deseada  para todos nosotros,  en esquinas, parque y calles de nuestra ciudad su presencia era ya un habito institucionalizado, es en estas calles salpicadas de sangre y lágrimas  donde  conocí su música y me pareció un ejercicio tan significante y sano que  una catarsis  liberadora se apodero de mi… y con ustedes  conocí la poesía, esa poesía que muchas veces  emerge del fango, pero que al mismo tiempo reivindica la condición del humano que aún nos queda, ustedes son la antítesis de lo promulgado por Adorno cuando decía que después de Auschwitz  no podría existir un arte sereno, o del para que la poesía en tiempos aciagos, gracias a ustedes se enunció que “las nuevas reglas se construyen en los extremos y no en el centro”  se denunció que hay matones a montones que se venden al poder y que se juegan a los dados en  los estrados del poder!! pero bueno recapitulando lo de la primera vez que presencie su música en vivo  recuerdo una tarde fría, precedida por mis amigos y el golpe contundente y certero  de sus músicas y letras, han pasado muchos años y aún me asombra y me conmueven sus canciones, creo y con respeto de las demás bandas de la escena de esta ciudad y de Colombia a las cuales admiro y respeto demasiado, que la obra de ustedes es una fiel radiografía del malestar de nuestra sociedad, quedara para la posteridad Y ESPEREMOS QUE ESTAS HISTORIAS NO SE REPITAN, que Medellín pm la conflagración sea solo  un mal sueño para no seguir siendo extraños en este país…  mientras tanto nos toca denunciar y cantar … cantar para NUNCA OLVIDAR”.

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